miércoles, 31 de julio de 2013

De pana y todo...

Mi conclusión es que te di miedo. Te parecí alguien que podrías presentar perfectamente en tu casa sin necesidad de un pretexto. La perfecta mezcla entre la banalidad, la genialidad y la locura. Una persona a quien echarle cuentos que de ninguna otra manera sabría. Alguien con quien pelear porque, francamente, ganar siempre cansa. Fui ese a quien le confesarías tus miedos pero jamás tus pecados. Pero mi conclusión es que te di miedo. Porque no sabes quién hubieras sido conmigo. Y eso te enferma.

Mi otra conclusión es que no te gusté.

Y esa segunda, donde ambos callamos y dejamos que el viento cumpla el necesario cometido del olvido, siempre parece ser la más aceptable cuando de tu boca no termina de salir lo que yo ahora sé. Porque entonces ¿por que le dijiste a "esta pana" que me invitara a la playa con ustedes? ¿por que me dijiste todas esas cosas aquella noche? ¿por que me acompañabas a mi casa todos los días? no me vengas con el cuento de que era por caballerosidad porque es pajaaaaaaaa, si realmente fueras un caballero no hubieses hecho lo que hiciste.

Nada chamo, gracias y que te vaya bonito, mis mejores deseos para ti :)

miércoles, 17 de julio de 2013

Nina me lee la mente!

Por que Nina es tan sabia?, ella siempre tiene la razon en todo lo que escribe, pero esta vez escribió algo que aunque no este en mi contexto, me gustaria decircelo a alguien. No te vayas pero déjame aquí...
No te vayas. Mírame un pelo. No te vayas, no hables tampoco, no hagas nada... mírame. Y quédate. Un ratico, un ratico para que se me pase esta pea y pueda acordarme de todo.


Eso es todo lo que quiero de ti. No quiero que me beses, ni que me toques, ni que me seduzcas, ni que me conquistes. Ya todo eso lo hicimos y el resultado fue una mierda, obvio. Mírame y dime lo que tengas que decir.


No. Mejor dime lo que yo quiero escuchar. Miénteme y dime que no fui tan huevona. Que caí redondita, pero no fue tu culpa. Las cosas no eran así cuando empezaron. O que sí eran, pero cuando empezamos empecé a importar. Miénteme, porfa. Dime que no fui una huevona, que tú estabas igual. Que creció poco a poco, al mismo tiempo en ambos. Dime que fue fino para ti también. Que es fino todavía y que cuando la luz de la luna entra por la ventana de lado así, me pega en el cachete y me veo bella.


No digas nada.


Di que con un dedo quieres buscar el borde de mi boca pero es un cliché y por eso no lo haces. Escucha un momento. Escucha todo lo que queda por decir. ¡Di algo vale! Lo que sea pero eso no. No digas más.


Deja que te muestre todo lo que queda por sentir. Deja que te cuente que estoy cansada de intuir, de adivinar, de pensar y de arrepentirme. Estoy cansada de esto. De saber que estás y no poder verte. De saber que podría besarte y no querer hacerlo. De querer besarte y no poder. Cada vez que veo el celular y no me has escrito me muero. Cada vez que veo el celular y no te escribo me muero. Cada minuto que no hablamos es mejor, yo sé. ¿Crees que no sé? Claro que sé.


No me toques que la tentación es grande y yo soy bajita. No, no estoy llorando. Gracias por no llamarme ni escribirme. Qué bolas que no me has llamado ni me has escrito. Algo cambió esa noche para mí. No, mentira. No cambió, pero sí se despertó algo que estaba dormido o ahuevoneado.


Quiero romper la promesa que me hice y escribirte. No lo voy a hacer, pero quiero. ¿Entiendes la diferencia? Que yo quiera, ya es poderoso. Querer no es poder en nuestro caso pero nos redime en algo. Querer significa algo. Es la diferencia, pues.


No has debido dejarme ir esa noche y todas las demás.


Está bien, vete. Vete que tienes que irte. Tengo que irme yo, ¿de nuevo? Es más fácil si te vas tú. Vete, porfa. Vete, si de verdad quieres. Vete pero consigue la forma de volver.

Yo debería crearle una etiqueta a Nina Rancel!

As always.. Nina!


No puedo pedirte que te enamores de una mujer que lee, porque ya alguien lo hizo por mí.


Sin embargo, puedo pedirte que te enamores de una mujer de verdad. Enamórate de una mujer que busque “figuritas” en las nubes. Enamórate de una mujer que sea lo suficientemente valiente para decir que tiene miedo pero que siempre ejecute a pesar de él. Enamórate de una mujer que no mate hormiguitas sólo porque puede, enamórate de la que agarra la hormiguita en la uña y la devuelve a su filita. Eso significa que es buena y capaz de apiadarse de los que no tienen las mismas herramientas que ella.


Enamórate de una mujer que no disimule ni esconda lo inteligente que es. Las que se hacen pasar por brutas son mucho más peligrosas que las que asumen con orgullo lo inteligentes que son. Además, ¿por qué quisieras estar con una mujer que se subestima para cazar un tipo? Enamórate de una mujer que sea abrazable, adorable, querible y cogible. Todas son importantes. Enamórate de una mujer que no se maquille mucho. Son honestas y seguras. Las que se maquillan mucho envejecen más rápido. Enamórate de una mujer que sea Team Mafalda y no Team Barbie.


Enamórate de una mujer que le guste comer. La vida es más divertida comiendo pizza que lechuga. Enamórate de una mujer que le guste la música. No importa que no sea la misma que te guste a ti. La música puede unirlos cuando se distancien, curarlos cuando se enfermen y salvarlos cuando se pierdan. Enamórate de una mujer que sepa cocinar, que le guste lavar platos o que tenga real como para comprar un lavaplatos. Trust me on this one.
Enamórate de una mujer que esté más preocupada por los ceros en sus cheques que en los tuyos. Enamórate de una mujer que te quiera porque la haces reír y no porque le compras cosas. Enamórate de una mujer que respire profundo para calmarse cuando te ve. Enamórate de una mujer que no pueda esconder nada. Enamórate de los ojos que la delaten y que te digan lo que necesitas saber. Enamórate de ella porque le brillan los ojos cuando te ve. Eso significa que está enamorada de ti.


Enamórate de una mujer que hable bastante, para que tú no tengas que hacerlo. La parte fácil es tuya: asiente y sonríe como si tuvieras idea de lo que está hablando. Enamórate de una mujer que te escuche con atención. Enamórate de una mujer que te pueda hacer sentir culpable y genuinamente arrepentido de vez en cuando. Que tenga ese poder sobre ti es el mejor antídoto contra la arrogancia y el orgullo. Enamórate de una mujer que no sepa planchar, para que no pierdan ni un solo momento juntos. Enamórate de una mujer que sepa escribir “noticas” de amor. Las “noticas” reviven las mariposas y hasta pueden mandar un bombazo de sangre al…corazón.


Enamórate de una mujer que le guste bailar. Recuerda que bailar es la expresión vertical de un deseo horizontal. Enamórate de una mujer que piense en otras cosas, que haga otras cosas y que piense en otras personas diferentes a ti. Enamórate de una mujer con hobbies, con intereses, con pasiones. Que no seas sólo tú, para que no te asfixie. Enamórate de una mujer que sepa que el amor tiene que ser libre. El amor obligatorio sólo le hace daño a los involucrados.


Enamórate de una mujer que ame y deje amar. Que sea y deje ser. Enamórate de mí o de alguien como yo, para que no me duela tanto.

http://canalcultura.org/2013/07/05/enamorate-de-una-mujer-de-verdad/

To do list and wishes

En esta segunda mitad del año me he propuesto ciertas metas, no económicas ni físicas sino emocionales. Ya estoy harta de la montaña rusa emocional y la baja autoestima. Por esto voy a pensar que es 31 de diciembre y estos son mis deseos:

  • Debo trabajar en mi autonomía emocional en orden de confiar en mi lo suficiente para dejarme sentir todo lo que viene sin miedo a perderme. 
  • Debo valorarme mas!
  • Que mi fuerza de voluntad se fortalezca.
  • Que la unión con mi pareja sea total y con confianza (pareja llega ya que me siento sola).
  • Que pase a través de mis miedos a la vulnerabilidad y madures emocional.
  • Quiero producir mas para mantener el estilo de vida que yo (y mi pareja si algún día se manifiesta físicamente) deseo y mas que el dinero me refiero a la seguridad.
  • Debo aprender a poner limites y no ser siempre la buena que hace todo sin quejarme. Yo estoy siempre para ayudar pero no puedo enseñar a los demás de manera coercitiva.
  • Debo quitarme el chaleco antibalas y dejar el miedo a la entrega. La felicidad es mas hermosa compartida y sin paranoias.

Realmente deseo cumplir todas mis metas y me voy a poner en eso desde ya :)